Cuando resisto el momento presente siento una insatisfacción interior, un sentimiento de rechazo hacia mi misma, hacia mi vida o hacia una situación que estoy viviendo.

Este rechazo es como un hueco en mi interior que se va haciendo cada vez más profundo y llega a afectar mi estado de ánimo y me siento triste.

Esta insatisfacción surge cuando mi realidad no es la realidad que quisiera, por el contrario es una realidad que no me gusta, que juzgo como negativa, que quisiera que no fuera así, porque estoy incomoda, porque sufro con lo que estoy viviendo.

Es decir, resisto mi momento presente porque no es lo que esperaba que fuera. No lo acepto, porque no me gusta, sin embargo esta respuesta casi inconsciente frente a este situación me hace sufrir, me hace sentir mal.

La resistencia es una guerra interna, en la que siempre salgo perdiendo, porque la realidad siempre gana, porque simplemente es.

Dicen los maestros espirituales que el fin del sufrimiento es aceptar el momento presente tal como es, pero ¿cómo hago para que mi mente comprenda esto? ¿cómo gestiono mi insatisfacción?

Quizá no queriendo nada diferente a lo que tengo en este momento.

“TEN UNA EXPECTATIVA Y TENDRÁS UNA DESILUSION”

Quizá nuestra tarea en esta vida sea aceptar todo cuanto vivimos y comprender que no controlamos nada, la vida se vive por nosotros, solo tenemos que dar nuestro mejor esfuerzo para crecer en amor y aceptación.

Recuerdo que la aceptación aparece naturalmente en una de las etapas que se viven durante un duelo. Cuando perdemos algo hay una resistencia muy fuerte a lo que estamos viviendo, literalmente sentimos un rechazo a la realidad vivida, hay mucho sufrimiento. Sin embargo, con el tiempo llega la aceptación. La persona puede llegar a comprender que no puede cambiar esa realidad y aprende a vivir con ella. Y en ese momento deja de sufrir.

Me pregunto: ¿cómo enseñarle a mi mente a salir del condicionamiento a sufrir por lo que estoy viviendo? ¿cómo aceptar lo inaceptable? ¿cómo amar el momento presente si no me gusta?

Me llega una respuesta: “hay cosas que sí te gustan del momento presente, enfócate en ellas”.

Creo que entendí algo; al parecer mi mente es como una pared blanca y al resistir algo de mi presente estoy viendo un punto negro en esa pared blanca. Si me enfoco en el punto negro, veré imperfección, me sentiré insatisfecha y resistiré el momento presente. Si me enfoco en la pared blanca, veré perfección, estaré agradecida y aceptaré mi vida tal como es.

Mi tarea es entonces, en dónde dejo que mi mente se enfoque, en reconocer mi carencia o mi abundancia. Allí donde esté mi mente, eso veré en mi vida.