De niños quizás recibimos críticas, regaños o falta de atención, y quedó en nosotros una herida en nuestra mente. Esta herida nos dice que no valemos lo suficiente, que debemos hacer algo para merecer el amor y el reconocimiento de otros e incluso el nuestro.

Aprendimos a vivir con esta herida, y esta herida hace que nos conectemos más fácilmente con emociones como la tristeza, la culpa, el miedo, la pena, la vergüenza, la ira…

Sin embargo, estas emociones son como un imán para vivir situaciones correspondientes con estas emociones.

Una emoción es el resultado de un patrón de pensamientos, es decir muchos pensamientos del mismo tipo que de forma automática llegan a tu mente. Pero la buena noticia es que puedes cambiar la emoción que sientes cambiando el tipo de pensamientos que tienes.

Lo importante es ser consciente de esto cuando te sientes mal y decidirte a indagar en tu mente en qué estabas pensando y hallar el pensamiento que dio origen a la emoción. Y en seguida decidirte pensar de otra manera, elegir un pensamiento que te haga sentir mejor.

A veces asumimos como cierto todo lo que pensamos, sin indagar si estos pensamientos son verdad, y como resultado nos sentimos mal por un pensamiento no indagado.

Por ejemplo, nos llega un pensamiento de preocupación, lo aceptamos como cierto y comenzamos a sufrir por algo que no es real, que no ha pasado. O incluso, si te llegase un pensamiento como “No me merezco algo bueno”, ¿por qué creer que es cierto? Puedes decirte a ti mism@ “Esto no es cierto, soy un ser maravilloso como todos los demás, me merezco lo mejor”. Siempre puedes cambiar a un pensamiento que soporte tu bienestar. No importa como estés, ni lo que hayas hecho, siempre podrás “elegir de nuevo” cómo quieres pensar.

La decisión de cambiar tu forma de pensar siempre será tuya, nadie la puede tomar por ti. Sin embargo, hasta que no la hagas, las cosas no cambiaran. Cuando elijas pensar sobre ti de una manera diferente comenzarás a ver cambios en tu vida.

Me gusta hacer una analogía con la siguiente frase: “Un elefante se come bocado a bocado”. Es decir, a veces estamos frente a algo tan grande que nos paralizamos y no actuamos, la frase invita a hacer pequeños cambios, que sumados ayudarán a cumplir la tarea final.

Para concluir, si elegimos momento a momento pensamientos que soporten nuestro bienestar, el resultado será conseguir un estado emocional más sano como la aceptación, el entusiasmo y el amor.

Si actualmente estás viviendo una situación que te está afectando física o emocionalmente, puedo ayudarte a encontrar el origen del conflicto y sanarlo a través de Terapia en BioReprogramación y Espiritual (Vía Skype o en Cali), así que si estás interesad@ te invito a que conozcas un poco más acerca de mi propuesta haciendo Click Aquí.

Con amor,

Carolina Rentería

Bióloga – Coach Espiritual
Terapeuta en BioReprogramación y PNL

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